3 a.m.
3 a.m. creative-writing stories
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anon
anonAnonymously Published Stories
Autoplay OFF  •  6 months ago
Eran las 3 a.m., la hora, apenas había tenido tiempo de dormir una hora y haber despertado con un sobre salto que me llevó fuera de la cama. Eran las 3 a.m. , teníamos que hacerlo ahora, o no sabíamos si volveríamos a tener la oportunidad. Torpemente empecé a recoger todas mis cosas en la mochila.
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3 a.m.

by belindofan

Eran las 3 a.m., la hora, apenas había tenido tiempo de dormir una hora y haber despertado con un sobre salto que me llevó fuera de la cama. Eran las 3 a.m.

, teníamos que hacerlo ahora, o no sabíamos si volveríamos a tener la oportunidad. Torpemente empecé a recoger todas mis cosas en la mochila.

El pánico me envolvía cada que sentía que algo no estaba en el sitio donde lo había dejado una noche antes. Pero, probablemente era sólo producto de mi miedo. Eran las 3 a.m.

, y jamás me había percatado de lo oscura que era mi habitación.

Por los marcos de la ventana apenas pasaba un pequeño hilo de luz que alumbraba no lo suficiente para poder ver que estaba guardando. Mis manos temblaban, mi estómago gruñía, tenía miedo.

Sabía que tenía que escribirle para confirmar que estuviese despierta, pero, aunque sabía que debía de hacerlo mis manos nerviosas no paraban en embalar todo lo necesario. Eran las 3 a.m.

, Lilian y Jonathan tenían los mapas, sabían el camino de debíamos de seguir para llegar al primer punto de encuentro.

No estaba muy lejos, pero no una vez allí me sentiría más tranquilo, o al menos eso pensaba. Simplemente el poder verlos mirar sus caras, saber que estaban bien al igual que nosotros.

Allí ya pensaríamos que hacer, ahora, ahora no podíamos pensar, era tiempo de actuar.Eran las 3 a.m.

, mientras seguía guardando eternamente mis cosas, iba repasando cada uno de los acertijos, los dibujos, las extrañas notas.

Odiaba a mi mente distraída que mientras intentaba concentrarse ponía imágenes de aquellos juegos en los que tomaba fotografías de mis dibujos

y te los enviaba por mensajes en el celular esperando a que adivinases. ¿El premio?, siempre un helado, o como dices tú “una nieve”.Eran las 3 a.m.

, dicen que es la hora en que el infierno abre para que las brujas salgan a jugar, la peor hora de la noche en donde es mejor no despertar.

Pero justo era la hora en donde pensé era más conveniente.

No había infierno alguno abierto, las puertas ya las teníamos desde hacía mucho en nuestras mentes; y si había oportunidad de estar lejos de ellas, era ahora. Eran las 3 a.m.

, había terminado, todo estaba guardado en mi mochila.

Me paré frente a la puerta, la luz iluminaba el marco al igual que la ventana, podía escuchar mi corazón latir en mis oídos,

mi pierna aun me punzaba recordándome que debía de escribirte para saber si estabas lista, seguro que sí, tu madre me prometió lo estarías. Eran las 3 a.m.

, puse la mano derecha en la perilla de la puerta, y con la izquierda giré lo más lento que pude el pestillo para no hacer ruido.

Realmente no sabía si habría alguien afuera o no, pero tenía miedo, y aunque no soy valiente, debo presumir que pocas veces tengo miedo.Eran las 3 a.m.

, el pestillo de la puerta estaba retirado, mi mano fría como si ya se me hubiese adelantado al otro lado seguía con la perilla en la mano.

Con la mano izquierda sopesé mi mochila, como si fuese capaz de saber que no olvidaba nada sólo con el peso de las cosas que traía en la espalda, cerré los ojos para darme valor, respiré,

me imaginé mentalmente que te había escrito en estos minutos que en mi pantalla estaba un mensaje donde me avisabas estabas lista. Eran las 3 a.m.

, abrí los ojos y giré la perilla de la puerta mientras permitía que la luz se apoderase del marco de la puerta.

Por mi mente pasaban nuestros efímeros momentos; desde esos primeros días donde me dijiste era tu amigo, las primeras miradas, tú aroma a talco, mis atrevimientos,

mis juegos tontos… Eran las 3 a.m., cuando vi tus ojos envueltos en pánico tras la puerta… cuando me arrepentí, el no haber escrito.Carlos A. LozanoJunio, 2017

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